lunes, 13 de junio de 2016

Mi palabra favorita es etcétera, porque sucede sola
y sin embargo todas las cosas suceden dentro de ella.
Las que ya han sucedido, las que ahora suceden,
las que en los círculos vastos del futuro acontecen.

Por que sabe a latín y huele antiguo,
porque algún faraón en ella duerme.
Porque todos los osos son etcétera
y todas las palomas la sobrevuelan.

Mi palabra elegida es etcétera
porque en boca de Heráclito sonaría vieja
y en la de mis sobrinos aún es nueva.
Por que dice las cosas que nadie más afirma.
Por que es postrer y joven semilla de la tierra.

Mi palabra elegida es etcétera porque nunca termina
y como las orugas siempre aguarda.

Ese ha de ser el nombre con que dios se resguarda,
la forma con que el alma de las cosas duerme.
Etcétera ha de ser la fantasía que alumbra
desde siempre nuestra fantasía.


miércoles, 1 de junio de 2016

Cuando terminó la guerra y Príamo estaba muerto
yo volví por el mar de isla en isla
y nunca me había costado tanto que me vieras.
Porque ya no eras vos y no era yo
y todos los veranos y los inviernos se había sucedido.

Volví de isla en isla hasta tus ojos
y a todas ellas las encontré vacías.
En algún sitio se te fueron los ojos
porque no eras la misma y estabas fría
como una graya pálida y altiva
a la que amar era una fantasía.

Te trae oro y huesos y hierro
y los consagré sobre tu columna de silencio,
pero no estabas y yo solo reconocía la derrota.