domingo, 31 de mayo de 2015

Existe una tristeza que no nos pertenece
y nos invade a veces
como un hálito fresco
que viene a devolvernos la ternura.

Entonces la ironía es una rama
que pende bajo el aire otoñecido
cual crítica de savia a la caduca
vivencia de los fresnos.

Es desprecio esta tarde que nos cubre
luminosa y quebrada por los techos.
Caminamos felices sin saberlo,
vamos juntos como gorriones tercos.

Existe una antiquísima forma de la ternura.


Petunia se descubre desde la ausencia y la rutina.
Sus grandes ojos claros se entienden cuando dice
que nos desprecia a todos y que quiere dormir.
y gruñe porque el agua le mancha la paciencia.
El tiempo no atraviesa su cabellera pálida.
Petunia tiene el agua en la sangre y el paso.
Tiene la bestia oculta en la sombra que baila.

Julián se piensa en términos de cadena y tristezas,
de muros y aventuras en el barro y el miedo.
Se entiende cuando ladra inesperado
a la Luna en una noche oscura.
Solo se entiende cuando su uña roma
se descubre en el barro y nos revela
la bestia torpe y tonta que cree en el refugio
y en la voz de la mujer menuda.

Amarillo es el gato que llora en la penumbra,
que quiebra el aire opaco con el gañido ronco
de su voz desgarrada en un llanto feroz.
Caminando dormido, lleva el sol dentro suyo
prometiendo que un día brillará repentino
hasta dejarnos ciegos de dolor compartido.

Es mínima la gata que vuelve a descubrirme
cuando regreso a verla, extranjero fugaz.
Esta hecha del aire que pesa en la inocencia
y duerme solitaria en una vieja alfombra.
A donde vaga nadie le alcanza la penumbra,
si llora nadie sabe de su tristeza oculta.

Los demás ya se han ido y van delante nuestro.
Tuvieron días de gloria que apenas se recuerdan
cuando en un viaje largo ya no nos quedan temas
y entonces nos traiciona una leve memoria
de ufanas lagartijas escondidas dentro de los armarios.


Vamos, la guerra ya nos llama.
Machete nuevo, tutsi muerto.
Vamos, la patria necesita esa sangre.
¿Acaso alguna guerra se ha hecho sin la sangre?
Machete nuevo, sangre.

¿Acaso no hemos fracasado?
¿Donde duerme Primo Levi?
Decidle cuanta razón tenía
y cuanto no ha servido para nada.
Aún se ven sus números grabados
en los brazos que mueren en Ruanda.

Porque aún no han muerto, todavía
no mueren suficientes traidores necesarios.
¿Veis cuantos Judas existen estos días?
La guerra necesita tanta sangre,
no clama ni se queja pero pide.
Vayamos a vertersela en la boca.

¿Donde vamos, si la guerra nos alcanzo ya?
Son mentiras todas nuestras palabras.

Niños de la guerra, padres muertos.
Es empresa de la gran codicia indiferente.
No miren adelante, no lo tienen.
Son esa presencia que se cae.


Están condenados a la inmensa soledad del sobreviviente.
Nosotros, los recientes, no sabemos que vienen
de un tiempo inmemorial donde la vida era
esa carnada y dientes aserrados 

Maravillosa prolongación de la existencia, 
nadan hacia extinciones inconclusas
con la fiereza ciega del valiente.

Van, los blancos tiburones con su estela de reyes,
aterrando las masas ofuscadas de sardinas,
perpetuos y salvajes todavía.

El último testigo de las olas nada en la soledad
y todos huyen frente a sus ojos muertos.
Ojos de tiburón son días pasados,
son monstruos que ya no podemos.

La blanca soledad de los abismos 
está difuminada en los temores.
Ya huelen nuestra sangre, ya nos siguen.
Huyamos, esta guerra está perdida.


jueves, 28 de mayo de 2015

Historia de Reyes y su maravilla y su tristeza.

Gaspar

Serakín me llamaron antiguos
en la tierra de la leche y la miel.
Y los hombres que hicieron del mundo
un asombro, una luz, Amerín.
Tengo nombres antiguos,
palabras que recorren la huella del tiempo.
Mucho antes del Rey y la estrella,
quemé incienso bajo el viento del Este
en un mundo que ya nadie recuerda.
Y en la antigua ciudad que he perdido,
diluida en el sol y la arena
me nombraban Kansbar los hombres
que habitaban las cuarenta columnas,
siempre atentos, tan sabios de estrellas.

Melchor

En la luz de los fuegos miraba
los secretos que guardan las llamas
y una voz en el viento me dijo:
mira al mar y a la aldea lejana.
Una estrella se cae, se cae.
Hay un ala que vuela en las ramas.
Mira al mar que ya viene la noche,
esa luz no es mentira y es santa.
Soy el rey de la luz y la busco,
voy camino a la choza y la estrella.
Soy el Rey de la Luz y mi senda
ya me guía hacia luminarias.
En la orilla del mar, que me llama
Magalath del oro y la rama,
una hoguera me busca y me espera.
Voy camino a encenderme,
soy antorcha y busco mi flama.

Baltasar

Del horizonte antiguo de la selva vengo,
voy a la ciudad que brilla y es colores.
Cuando alcancen mi pasos la cuna 
tendré un rey y un nombre guardado.
Cuando toquen mis manos sus manos 
habrá días de incienso y resguardo.
Soy el mago que viene del agua 
y en nombre de la selva vengo.
Soy el rey del árbol y el cielo 
es mi guía, promesa y consuelo.
Baltasar, no olvides pedirle,
me dijeron en mi tierra dura,
que la sangre no resulte simple.
Hemos visto la Luna y la Estrella,
dile al rey que no olvide promesas.
Soy el Rey del árbol y busco
una extraña esperanza que crezca.
Voy del sur hacia el norte, aunque tarde 
mi camino no ha de ser eterno.
*

La búsqueda de los Magos

No sabemos su nombre, su seña
solo está en el cielo que vimos.
Una estrella que va al Poniente
nos conduce por raros caminos.
Y la Luna nos dice “apresuren”.
¿Es el rey o es el viento el que viene?
Ese árbol se alza en la senda,
ese pez ilumina el augurio.

No sabemos su nombre, sus manos
son manos de niño y guijarro.
No hemos visto su rostro en las aguas,
no nos dicen las llamas su aura.
¿Cuál pequeño debemos buscar?
Solo un niño que brille y que ría,
solo un niño que tenga la risa
como un largo camino de vida.

Cantor, dime que viste cuando la estrella
te iluminó la clara persistencia de tu verso.
Señálenme la estatua que indique
a donde vive el prodigio.
Que tu barca me lleve, hay una huella
que sube por el río hasta su cuna.

Quememos la limpieza de las hojas,
digamos las antiguas oraciones.
Existen símbolos que solo conocemos
nosotros los recitadores.
Existe un largo viaje a la penumbra
donde la humanidad ya nos asombra.
*

Tristeza de los Magos tras la matanza de los Inocentes.

Vamos a la cabaña de la Luna nueva.
Afuera llueve tanto que nos ciega
pero en la oscuridad de la inocencia 
segaron sus augurios de criaturas.
¿A dónde queda Dios en tanta sangre?
Nos dijo que la Luna sería pura.
Si este es el precio de su divina sangre,
no habremos de encontrar la paz ahora.

Anoche bajó el río con la purpura
túnica que corresponde a la vergüenza
que desatamos sin saber en dónde.

Rey te llamas, Rey del filo y el estremecimiento
te nombramos nosotros los leales
a esa causa que aún no descubrimos.
*

Los Reyes, el niño y la Luna.

Hermanos, esta noche nos durará la vida.
La Luna no se va de nuestro asombro.
¿Hicimos estos viajes por un niño?
Milagro inesperado son siempre los cachorros.

Un día en otro tiempo dirán
“todo lo joven es hermoso”.
Pero no han visto esto ni lo verán otros.

Por qué razón la verdad nos encarna
esta existencia mínima que duerme.
No lo sabemos y aún no lo alcanzamos.
Somos los caminantes que lo observan
después de un largo viaje entre el polvo.
Somos la larga hilera de los hombres
que miran sobre el hombro y te descubren.

¿Esto era Dios? No lo esperaba.
Este niño se duerme y no me alcanza.
Dejadme que lo mire más de cerca,
dejadme que lo toque antes que huya al alba
como un engaño de la Luna nueva.

Si esto era Dios, no esperaba
que ignore mi pregunta con su sueño.
Esto parece un niño y no un eterno.
Mirad hermanos, aún es niño.
Hay que dejar que duerma a nuestro amparo.
*

Despedida y preguntas.

Corred, que se resguarde.
El Rey de la miseria está en la marcha,
él no sabe de niños y caminos.
Corred, no es falsedad ese color del río.

Adiós, lleva mi tierra.
Adiós, lleva mi aire.
Adiós, lleva mi sangre.

¿A dónde vamos la estrella aún nos guía?
Esta solo el desierto enfrente nuestro
y estas preguntas no consiguen respuestas.
Dónde iremos, hermanos, sin la Luna,
sin el hijo, sin Dios, sin tierra o patria.
¿Cuánto esperaremos en las ciudades
antes de ver lo que resulte?

Vamos hacia el desierto y el camino.
Que nada nos detenga por ahora,
porque todos los prodigios se disipan.
Solo nos quedan el desierto y el camino.
*

Tristeza de los Magos tras la Cruz.

¿Dónde vamos, hermanos, esta noche?
¿Donde encontraremos sepultura?
Ya la tarde nos pesa como nunca, 
se ha ido para siempre su ternura.
¿Dónde vamos hermanos?, si no quedan 
montañas silenciosas que nos cubran.

Lamentación de Melchor

Yo lo vi, yo que tuve sus manos
en estos dedos cubiertos por el oro
y entonces eran livianos mis anillos
pero hoy me pesan como si fuesen grillos.
Yo lo vi en la lluvia, el madero
era el barco que se nos naufragaba.
¿Dónde está la inocencia del mundo?
Esa lluvia me apago las llamas.
Esa lluvia me quema las ropas,
¿era agua o era furia ese agua?

Lamentación de Gaspar

No miréis cuando lloro.
No es honroso cuando un Rey lamenta,
pero era mi niño y su alma
yo la vi, la vimos en tronos y cunas.
¿Esperabais verla en el aspa?

Lamentación de Baltasar

Silencio, silencio las horas
no pasan ni el tiempo sucede.
Es crepúsculo y es tarde cualquiera.
¿Qué importa el sol cuando cae,
si tu niño, tu niño, mi niño
es el sol que se muere?
Que horas tan caras son estas,
de madera y de hierro están hechas.
¿Ya terminan nuestras pesadillas?
*

Partir y después.

¿Dónde fueron? Nadie sabe decirlo.
¿Dónde estaban? Nadie pudo saberlo.
Eran viejos y tristes, casi sabios,
el camino lo hicieron sus huellas
pero solo el camino conoce
cual fue el día y el sol y las horas.
Donde fueron los Reyes no dice,
cuantas veces alzaron la vista.

¿Dónde estaban cuando Pablo estuvo?
¿Vieron la Eternidad cuando se ardía?
¿Huyeron frente a Juan alucinado?
Quizá estaban perdidos y solos,
nadie sabe su senda o su sino.
*

Tumbas de los Reyes

En Saveh resguardan las dajma
y el silencio es total cuando llueve,
más aún si la lluvia ahoga al sol cuando muere.
En Saveh las torres son tumbas
y escaleras no llevan a nada
pues tiempo ha que los Reyes partieron.

Que el viajero no duerma a su sombra,
que no crezca la hoja y la flor.
La tristeza del mundo se duerme
donde Reyes durmieron al sol.
No busquéis sus reliquias ni joyas,
ni sus ojos y sabiduría.

*
Estamos en la senda de la vida,
somos los hombres de la maravilla.
Somos los viejos caminantes de la orilla.
Vamos hacia la Estrella todavía.
*


miércoles, 27 de mayo de 2015

Cantor, está más viejo que la pena
pero por si las dudas canta.
Cantor, del ala del sombrero
le brota una canción como una rama.
Va camino a la locura y no cansa
el paso de la cuerda
que si no no ha de volver.

Sombrero de la pena y el amor,
tus letras siempre dicen todavía.
Cantor, estas parado en la esquina
como un buen farol
ya pronto bajo el sol.

Cantor, de la tristeza azul.
Desde la orilla se escucha tu canción,
el río ya te lleva en su interior.


Somos fragmentos sueltos de la gran magnitud
que nos aguarda para devorarnos
en la llanura tosca del recuerdo.
Somos vastos escenarios de preguntas
resueltas e incompletas, de deseos incólumes.
Vagamos con la gloria del jardín perdido
en el reverso oculto de la ternura
y en la pregunta ingenua.


martes, 26 de mayo de 2015

Construimos para siempre.
Porque nada en el mundo
podrá alguna vez quebrarnos el cimiento
y seremos eternos.

Enterramos los muertos una sola vez,
son de clausura nuestros ritos.
Cada piedra se clava en lo profundo
para que no las muevan los volcanes.

Pintamos cada huella de eternidad,
el tiempo se comprime con la arena
para que no nos mueva y nos perdone.

Construimos para siempre ,
nada nos mata, nada nos derrota.


He perdido las uñas y tengo secos los ojos.
En el largo camino de la tortura
cada hueso quebrado ya es ceniza.

Tengo el linaje y las venas vacías
de los que recortan alaridos de la oscuridad.

Fui quebrado, rajado, derrotado,
olvidado, transvasado, hundido,
latigueado, cortado, triturado;
y al fondo del abismo, consumido.

No tengo piel, ni corazón ni huesos
y el espíritu me brota entre los dedos.
Pero camino.
No busco el horizonte ni lo eterno.
Quiero una eternidad donde me duerma.


domingo, 24 de mayo de 2015

No vamos a decir que era la pena
ni el asombro completo y satisfecho.
Tuvimos un instante de verdades completas.
Nos basta por hoy para henchir las velas.


sábado, 23 de mayo de 2015

"(...) que tengo miedo a tenerte.
Perderte después."

Besame mucho

En Resistencia llueve y volví a casa
muy tarde y muy feliz en algún sitio.
Hemos tenido un minuto de la eternidad
y como buenos gorriones volamos sinceros.
No ha de tardar el sol.

Esta noche voy a huir.
La ciudad de las calles de tierra me llama
y respondo que tal vez iré.

Mentira. Ya llego, no me esperes mucho.
Estoy sobre el ala de la noche negra,
llego con el sol.

Llevo un cajón de sorpresas que recolecté 
con el esmero paciente de los viajeros 
que nada han de perder.

Estuve esta tarde en un aula 
oyendo a la brisa
pasar y pasar.
Afuera llovía, no se cuanto dure
pero entonces era una eternidad.

No me esperes mucho, ya no he de tardar.
Voy con las alas cansadas de tanto nadar.


Volvemos. Siempre vuelvo
a mi casa en silencio.
Y se que soy el único que va a alguna parte,

Hoy fue un día de esos donde todo es tan bueno
y hasta la lluvia hizo cristales en los techos.

Siempre vuelvo a casa solitario
si fui y me olvide como volvía.

No existen muchas formas de volver a mi casa.
Se vuelve tarde y noche
o en mitad de las horas.
Se vuelve suave y triste
o alegre inconsistente.

Me siento demasiado hecho tierra y volumen.
Necesito flotar pero no puedo.

Hoy fue un día de horas asombradas,
tenía una mirada para cada palabra
y todas mis acciones fueron justificadas.
Se siente muy pesado cuando el sentido falta
y vuelvo a casa solo sin lamentos ni faltas
pero me sobra adentro mucho espacio.

Hoy ha sido el primero de tantos otros días
pero ya se me pierde y vuelvo a ser entero.


viernes, 22 de mayo de 2015

Muchacho, que prolijo.
Que recto y elegante.
Parece que te hubieran impreso
esa nariz en vez de darte a luz.
Que blanca y delicada tu mano,
cuantas horas se ven en tu camisa.

Ya ves, yo y mi cabeza no conocemos peine.
Ni tenemos la barba tan prolija.
Ya ves, mi bolso empieza a abrirse
por donde no debiera
y estos papeles dicen que nada vale mucho.

Muchacho, que elegante
sentado en primera fila.
Yo me siento en el fondo,
donde pueda abarcarlos.

Muchacho yo conozco
tu padre y su figura.
Sos igualito a el cuando era joven.

Simpática sería tu extrema galanura
sino fuese que veo tu futuro
y pienso vagamente que suerte
que no planeo hacerme calvo y gordo
Vulgar y cotidiano en sus peores formas.

No se si vas a ser igual que ese modelo
que arruina tu presente con su promesa
pero por si las dudas yo me digo que suerte.


jueves, 21 de mayo de 2015

"En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver."

Peces de Ciudad -Joaquín Sabina

"Al fin la tristeza es la muerte lenta
de las simples cosas."

Canción de las simples cosas -Mercedes Sosa


Hubo una noche que audaces caminamos
de noche y por la calle más allá de la orilla
y nunca nos volvimos si caminando íbamos
porque nunca se hizo necesario
y al final no encontrábamos el gesto y el motivo.

Recuerdo cuando dije me voy y te veo luego
porque entonces creía que adiós era terrible
y eramos aun tan demasiado nuevos.

Pero después los días nos tejieron su verso
de calles conocidas de nombres repetidos
y fuimos lentamente borrándonos camino
hasta ya no tener espalda y ser solo presente
porque la cara misma no estaba nunca quieta.

No vuelvo a la ciudad porque no existo
ni voy a la ciudad para buscarme
porque todos mis actos son justificados
cuando digo que estoy donde he llegado.
Además la ciudad ya no me espera,
de hecho nunca me esperaba,
y es neblinosa y gris hundida en tierra.
Después de todo nunca hemos vuelto
más que a los funerales necesarios
y a los rituales insatisfechos.


Mi pobre profesora con su voz de muñeca,
tan metódica ella, tan gris y transparente,
parece un ordenado fichero de asistente.
Quizá si tuvo alma se le perdió en un libro
de esos que solo lee para entender razones
y nunca tuvo escusas para aplicar teorías
porque nunca sabía que enfrente me dormía.

Mi pobre profesora power point no sabe
que la miro y sonrío por extrema elegancia
por falsa y por mayúscula cortesía aprendida
en pasillos tan viejos como estos donde ella camina.

Me explica que hay un orden y un día.
Yo le digo que si y anoto que "me duele
cada dedo independientemente",
pero ella no nota que escribo independiente
porque en su planificación no existen versos.

Mi pobre profesora que no camina nunca
mas de lo necesario hasta el auto en la puerta
y cuando cruza el puente seguro no se fija
si abajo el Paraná viene dividido o unido.

Pero la quiero igual porque ella ilustra
la inocencia tremenda que vive en estas aulas
donde los perros duermen en pasillos vacíos
y su voz puede oírse desde el patio que nunca visita
cuando terca analiza lo que nadie sabía.


miércoles, 20 de mayo de 2015

Ambystoma mexicanum, del nahualt "axolotl" (monstruo acuático), 
es un fenotipo neoténico de anfibio caudado. 
Pertenece a la familia de los ambistomátidos que provienen de México.


Antiguo pertenece a un tiempo indefinido.
Cautiva la paciencia con ojos negativos
y mira como un viejo que sabe lo que ha sido.

Pequeña copia del Leviatán epónimo
no duerme en el fondo de los mares
ni levanta las olas para quebrar divinos
sino que desde el agua menguante del tenoch
construyen una interminable burbuja de paciencia
que los preservará cuando no sean
mas que descripciones en libros olvidados.

Están hechos del polvo de la arena
y de la infinidad que tuvo el agua
antes de que se le olvidara que era dueña
y no sirviente aparte del Eterno.
Aun dicen que estuvieron cuando nadie más estaba
y todos los misterios no habían sido revelados.

Dios es un morral donde subsisten en el fondo
los intentos de ser que no crecieron
y nos miran sin vernos por que no sucedemos
dentro de la vasta infinitud que los soporta.


Schopenhauer, patetico y veraz,
mas duro que la piedra, alemán hasta el hueso,
nos dijo que era cierto y que dolía.
Pero no lo escuchamos y seguimos
el camino esencial y discreto de Descartes
hasta negar lo cierto que teníamos
y ver llorar a Nietzche en un caballo.
Después de todo estábamos perdidos,
ya la mitad se nos habían muerto
y Sartre no servía para levantarnos el animo
Después de todo eramos los mismos de mañana
y veníamos de un día que nunca terminaba.

¿A donde fuimos que no volvimos?
Cuantos dedos perdimos en las puertas
que cruzábamos sin mirarle el color de los marcos.

Estamos parados en la larga senda del desencanto,
inventamos historias de fantasmas,
nos decimos que no es tarde todavía.

Vamos hacia la lluvia, que Tagore
nos de un nombre grande que nos salve.
Si antes fuimos peces ahora somos
esta verdad absurda que nos tiembla.


lunes, 18 de mayo de 2015

"¡El maravilloso Circo Rodas!
¡Más de cincuenta artistas en escena!
¡El maravilloso Circo Rodas!
¡Vení a divertirte!"

12:52 PM 
Resistencia, Chaco, Argentina.


Después de todo, no se rinden nunca
y vuelven a exhibirnos su pobreza.

Son las verdaderas revoluciones de este siglo.

Ahora que les secuestramos los leones
y los elefantes no aguantaron el viaje
rondan su miseria en nuestras calles
diciendo que son grandes, todavía.

El mundo que querían se les borra
y poca cosa crece entre la hierba,
son camiones lustrados por la tierra
los que llegan silenciosos en la niebla.

Cuando quebramos las jaulas que guardaban
su tesoro de asombro y maravilla
para dejar estos payasos tristes
que nunca dicen "quiero" sino "puedo",
le ganó la avaricia a la alegría.

Nos traicionaron tanto que no vale,
pero, ¿a donde correr si no tenemos
más que pobreza y sol por donde miren?

Vamos a la derrota, somos pocos
pero tal vez antes fuimos mejores.
Vamos a la derrota, somos miseros
pero tal vez antes fuimos muchos.


domingo, 17 de mayo de 2015

Después de todo, ¿a donde es que íbamos tan rápido?
si afuera llueve y la ciudad se desintegra
amarilla y quemada por la pena,
por el sol que las hojas nos reflejan.

No estamos destinados a salvar los días.
Somos los pasajeros de la barca,
pero no los oficiales ni los mapas.

Cuando corríamos, como ciervos estúpidos,
perdimos el oriente por seguirlo
y tanto nos costó esta deriva
que lleva su final sobre si misma.
¿Que estúpida ilusión nos demoraba?
Si las promesas brillan media hora
y el Chaco siempre rompe con las olas.


Resistencia se vuelve amarilla y brillante
cuando todas las hojas estallan y se quiebran.

No es en los callejones lustrosos de la moda
ni en las estatuas mal colocadas
que siempre vuelven a decirnos
"algo representábamos".

Resistencia aparece en hojas amarillas
cuando mayo recuerda que ha vuelto a nuestros días.
Resistencia es hermosa en la noche
si los árboles repiten rituales ambarinos.

Sabemos que el otoño se aposentó en nosotros
cuando los fresnos se tornan amarillos
y sus hojas deliran en espirales y curvas decadentes.
Ancestral costumbre de morirse,
de disolver el sol en hojas muertas.

El otoño es el tiempo de las hojas crujientes.

Cuando el sol se cansó de los largos veranos
y los árboles copian su feroz dictadura
en estas suaves hojas moribundas.


lunes, 11 de mayo de 2015

Tengo un escrito hecho que nunca se publica.
Está hecho de vastas palabras asombradas.
Relata una tarde de no hace mucho tiempo
cuando la luz dormía en donde yo me duermo
y todos los silencios se hacían necesarios.

Abarca sinceridades demasiado afiladas,
que pondrían en peligro mi sonrisa ufana
y exhibirían alegres la simpleza del mundo.
Es mejor que no sepan lo que guardo en libretas,
que las hojas no luzcan su bronceado añoso.

Un día esa hoja se pondrá muy antigua
y habrá que transcribirlo a una hoja nueva.
Se perderá entonces mi primera testigo
en la vorágine de la quema y olvido.

Pero su historia extraña, contemplativa y bella
perdurará en los días, más allá de los míos,
hasta llegar al ser que habrá de descubrirla.
No cabe otro destino a tal epifanía.


sábado, 9 de mayo de 2015

Cuando le conquistaron la decencia
y levantaron muros entre su gesto
y el pueblo interminable que ayudaba
su voz atravesó todas las felonías
para cubrir la tierra de paciencia.

Allende vive en la memoria magnificada
donde su gesto parco y el ceño adusto
le configuran una imagen que la muerte
cumple con toda galanura
su último papel de acompañante
para complementar a las palabras.

Allende ya se ha muerto, pero queda
de su presencia gruesa y repicante
como si fuese el mar contra la roca
ese cristal troceado que describe
la violencia final que no se borra.

Se tuvo que morir para que lo siguieran
los justos que no quieren la victoria
sino una paz augusta que nos cubra
a todos los paseantes de la tierra
hasta dormir la guerra en su victoria.

Allende surge de la piedra,
incólume hecho instiga.
Tiene el gesto amplio que imagino al Pacífico.


La infancia no fue bella.
Estaba llena de horas repartidas
en los espacios verdes limitados
por las señoras blancas y doradas
que anunciaban el mundo destinado
para la disciplina y el engorro.

Fue amable en días festivos,
cuando las aulas eran lugares sin motivos
y en alfeizares inalcanzables
las semillas crecían pese al papel y el vidrio
de esos experimentos tan cansinos
que desde entonces sabemos son mentiras.

Tuvo días de gloria y días de invierno.
Del busto corrector y derretido
con el cual Sarmiento perpetuaba
la disciplina regia del pasillo.
Del maestro amable y delicado
que nunca dijo adiós y me ha olvidado.

Tuvo sus invasiones de langostas,
terribles y más grandes que mi mano.
La de entonces, no esta araña torpe.
Tuvo sus gatos, sus patios, sus miserias
como aquella hora maldita de los baños.

No fue la infancia idílica que pintan
los niños mal crecidos que sonríen
y dicen "fui feliz, todo tenía",
porque en realidad eso es mentira.
A muchos yo los vi en la tristeza
del desengaño y la tarea,
cuando nadie venía a rescatarte
de la fracción estúpida incompleta.
A muchos yo los vi entrar por la gran puerta
con la plantilla rota y el guardapolvo,
que la República nos diera como iguales,
amarillo y quebrado en la pobreza
mientras la delicada niña ojos azules
lucía su desprecio, inocente es seguro, pero cierto
desde su puño blanco y puntilloso.
A veces, los 10 años son crueles,
aunque no quieran
decir que era vergüenza.

Es cierto, hubo momentos que nunca renegamos.
Pero también hay sombras y rencores.
Los niños son crueles y sinceros,
es solo cuando crecen que se mienten.

Dejémoslos que digan "años felices",
también nos fuimos tan simples.
Pero hoy ya sabemos que el recuerdo
es una caja inmensa hecha de hierro.


Ya se que es vanidad todo lo que yo digo.
Ya se que la verdad no está en mis poesías
sino que va en otra canción
cortando las gargantas de hombres que no cantan
y que recitan números
exactos y sinceros.
Ya se que soy la voz de la esperanza
y tengo una razón que aquí no alcanza
a más que modelar palabras.
Pero no quiero ser, Pitágoras falseado,
esa cifra que cobra, se duerme, se perpetua,
registra, deja herencias y apenas si se encuentra.
Voy tras una misión
que no recuerdo bien pero me obliga.
Soy corazón, no esgrima
de esta humanidad que se tortura
clavándose espinas con garfios más grandes que la punta.
Pero cuando se callen los que más gritan
nosotros, los estúpidos, quizá tengamos tiempo
de salvar al último conejo.
Quizá tengamos que callarlos.
Mentira era el inicio. Verdad es lo que llevo.
Ya todo lo demás se ha probado a si mismo.