viernes, 27 de junio de 2014

Molesta este rencor
que antes supo a azúcar.
Molesta porque pudo volar y ser paloma,
pero se amilanó creciéndole espinas.

Molesta porque tuvo belleza en el plumaje,
no estas alas tan sucias ni este nombre torcido,
neón que se me apaga.

Pudiste ser anillo hecho de sol,
tal vez un trozo de arcoiris.
Ahora es como la pagina que arranco al almanaque.

Pudiendo ser canción,
se me hizo grito.


Ya soy de nuevo yo.
Cuanto ha costado
volver a reencontrarme con  la lluvia
y con mi vieja estufa que persiste
como si se quemara los arrestos.

Ya soy débil y gruño entre la niebla,
tengo las manos ásperas y duermo
sin  que me espere el tiempo.

Hay horas de paciencia y silencio,
de  murmullos vacíos,
de ausencias necesarias.
Estoy solo y es hermoso el invierno.


A veces me molesta tu distancia,
calculada y prudente.
El retroceso elocuente y discreto,
con que apartas tu cuerpo de mi avance
como si te marcase la cercanía.

Pero otros días te perdono
y estoy frente a tu rostro
mientras brilla tu frente.

Pero a veces molesta que no vengas
a decirme aquello que debieras.
Que me tomes la mano,
con esa suavidad con que enamoras
mis ojos cuando rozas tus papeles.
Y aquella tosquedad con que caminas,
distraidamente volátil entre el viento.


lunes, 23 de junio de 2014

La belleza, pasajera y liviana,
nos carcome el deseo
de tocar lo inasible.
Buscamos en el día
la salvedad del dios que difumina
la niebla con el paso.

Estamos indolentes
ante la decadencia
del árbol y del hombre.
Ya no duele el Otoño.

Queremos caminar por la vera del río,
mirando inocentes las canoas.
Añoramos un  tiempo que nunca sucedió.



Son una pareja que existe en el silencio.
No dicen  ni murmuran
Ella perdió los años de la esbeltez y el verso.
El resigno las manos al ladrillo y la tarde.
Hoy se sientan y apenas si se miran.
Se ignoran y se saben cercanos.
Tal vez ya son felices sin saberlo.



sábado, 21 de junio de 2014

Mis manos se desmigan.

Quizá ya se aburrieron
y quisieron hacer alas de mariposas
nocturnas y afelpadas.
Pero se transformaron en pellejos
y duelen en los dedos.

Se raspan y se quejan.
Se gastan y se encuentran.
Debajo de mi piel me  crece piel,
de nuevo.

Mis pobres manos tontas,
la química las quema
y me borra las lineas.

Mis pobres manos rotas.
Mañana serán nuevas de nuevo.


domingo, 15 de junio de 2014

Ha sido una tenebrosa sombra sobre los Alpes durante siglos..


Guerrero de la niebla,
enemigo del bosque.
Amante de la sangre, cruel
colmillo y garra de la tierra oscura.

Garganta de montaña,
hijo olvidado de la luna.



domingo, 8 de junio de 2014

Ah, Junio, ya llegaste..
No esperaba este año que fueras tan incierto.
Antes eras el mes del cansancio,
eso es cierto,
pero no eras temible ni oscurecías las tardes.

Eras el paso último antes de la humedad
que siempre acarrea Julio, ese hermano bastardo
que te sigue y que gime.

Pero supongo que tienes algún derecho a crujir y quebrarte.
Aun así, este año te muestras tan distinto
que me asombra tu gesto de otoño mal querido.

Tal vez deba que buscarte la bondad escondida.
No es común que tus gestos se oculten en tristeza..


Espera.
Se caracol paciente.

Habrá días mejores.
Habrá días.

El viento adormece
la corteza que cruje.

Espera que se duerman 
los arboles, la gente.

Es hermoso el camino 
cuando vaga el silencio
y los demás, ausentes,
no ahuyentan la penumbra.

Esperare a que duerman,
y seremos pacientes.
Hagamos que el silencio los ahuyente.